Johana Fuenmayor Choles Obtuvo su primera medalla a la edad de 11 años, en los juegos infantiles de su especialidad, dando inicio a una larga trayectoria de éxitos y medallas para nuestro país. “Las competencias son excitantes, y la primera no se olvida” Su primera competencia internacional la realizo en un suramericano infantil donde el equipo de Venezuela quedo campeón, desde entonces es parte de la selección de Venezuela. Nace en la ciudad de Maracaibo, el 17 de julio de 1979 y antes de cumplir los 10 años, ingresa a la unidad educativa deportiva José Beracasa, mostrando desde entonces su pasión por el deporte. De mirada segura y transparente, delgada y baja de estatura, la pequeña Johana se ha hecho grande en las pedanas de la esgrima nacional e internacional. “No tenia idea de lo que era la esgrima, me incline por ella porque al entrar al Beracasa me seleccionaron en tres deportes, voleibol, atletismo y esgrima. Para el voleibol no era buena por el tamaño (sonríe), soy muy baja; en el atletismo había mucha gente y tenía que esperar al siguiente chequeo, y fue así como entonces me decidí por la esgrima, y desde los entrenamiento me enamoró”. Su tamaño, su agilidad y velocidad le han permitido ajustarse a las exigencias de este deporte convirtiéndose en una de las mejores del país. En paralelo, compartió estudios y entrenamiento, manteniendo disciplina y organización, lo que le ha permitido participar en todas las competencias a las que ha sido seleccionada; y de manera particular egresar como Licenciada en Bioanálisis en la promoción 2003 de LUZ. “Aunque es un poco difícil estudiar y hacer deporte de manera simultánea, hay que organizarse muy bien. Para mi la etapa media fue fácil porque estudiaba en un liceo deportivo, y obviamente los profesores entendían la responsabilidad de las competencias; pero en la universidad fue un poco más duro, porque hay docentes que no entienden la responsabilidad de uno como atleta, y no es fácil conseguir los permisos requeridos. Gracias a Dios mis profesores fueron condescendientes en esto.” En sus 15 años en la práctica de la esgrima (florete y espada), son pocas las competencias que ha perdido. Actualmente es la segunda en el ranking nacional. A nivel internacional la selección de Venezuela se encuentra muy bien situada. Es la octava del mundo y la primera de América, posición que de mantenerse le da el pase a las Olimpíadas Beijing 2008. “Siempre que compito lo hago con la mejor disposición y con todo, porque lo importante es ganar… pero ni sobreestimo ni subestimo a nadie” Practicar la esgrima es aplicar en un solo momento, la velocidad, mantener la precisión, marcar distancia, controlar el tiempo, tener resistencia, no perder el ritmo, y conservar las pulsaciones en 130, de lo contrario, y por un descuido o desconcentración, se puede perder un asalto. “La esgrima requiere de mucha concentración y entrenamiento y se hace peligroso si no hay un control de las armas. El esgrimista debe estar en perfectas condiciones y en un peso adecuado, de lo contrario no puede practicar este deporte”. Johana Fuenmayor tiene el honor de haber acabado con una sequía de 18 años de la esgrima regional, cuando obtuvo medallas de oro en espada y de plata en florete, en los juegos nacionales de Trujillo, 1996. El fuerte de esta atleta es el florete, modalidad de la cual es la máxima figura en el estado Zulia. Para Johana, lo único triste de hacer deporte de alto rendimiento es perderse los momentos importantes de su familia. “Por las competencias internacionales no pude estar en el matrimonio de mis hermanos, ni he podido participar de muchos Días de las Madres, ni en los cumpleaños de mis sobrinos; sin embargo; con todo y que a veces no estoy, mi familia me apoya en todo, me acompaña y esta pendiente de mi desempeño en cualquier competencia”. En la actualidad se prepara para comenzar una nueva etapa, formar una familia. “Este año hay planes de matrimonio, hay que seleccionar bien la fecha no vaya a coincidir con un campeonato nacional o internacional (sonríe con picardía), y tenga que suspender la boda. Hasta ahora mi novio y yo creemos que puede ser en agosto. Creo en la familia y en la vida en pareja, y ante todos esos comentarios de no poder compartir familia con deporte, ambos sabemos que es posible, él no tiene nada que ver con el deporte, pero apoya todo lo que hago. Y en todo momento ambos nos fortalecemos en Dios”. Lauros Muchas son las preseas doradas, plateadas y bronceadas que adornan un lugar especial de su habitación, sin embargo; aspira, sueña y trabaja por una medalla olímpica para completar el ciclo. Lo que se espera sea pronto. Y en estos últimos años ha recibido de La Universidad del Zulia (LUZ) la entrega y exaltación a la galería del premio Luís Aparicio como “Buen Estudiante-Deportista” (1997/1998), reuniendo todos los requisitos necesarios para llevar tan importante mérito deportivo-escolar. |